04 Dic 2008
La rutina es algo que no le gusta nada a Joe Dumars. Desde el verano se
veía que algo iba a pasar en Detroit, pero quizá no tan
pronto. El caso es que Dumars ya está cansado de ver que su
equipo llega a las Finales de la Conferencia Este y pierde en ellas. Los
Pistons llevan una trayectoria en etos últimos seis años
que envidiarían casi todos los equipos de la Liga (menos los
Spurs y, quizá, los Lakers) pero Dumars no quiere ver cómo
el paso del tiempo arruina una franquicia que él ha hecho
ganadora. Así que si hay que asumir riesgos, se asumen.
Allen Iverson siempre me ha parecido un extraordinario jugador. Tiene un
talento maravilloso para hacer lo que casi nadie, con su altura, es
capaz de conseguir. Pero no es el tipo de jugador cuya filosofía
baloncestística me haya enamorado del todo. Le considero una de
las súper estrellas de la NBA, más un escolta genial que
un base que pueda equilibrar el juego de un equipo. Por eso considero
que los Pistons asumen un alto riesgo a la hora de mezclar a Iverson en
su plantilla y prescindir de un Chauncey Billups (y de Antonio McDyess),
que ha sido el eje de la maquinaria que ha hecho de Detroit un equipo de
elite durante más de un lustro. Iverson jugará y
rendirá bien en Detroit, lo haría en cualquier equipo,
pero de ahí a darle un salto de calidad a los Pistons va mucho.
En realidad, Dumars ha comenzado un proceso de reconstrucción en
Detroit y Billups ha sido el primero en salir. Habrá más.
Y Richard Hanilton será el que más le eche de menos.
A Denver llega un gran base en los últimos años de su
carrera (McDyess se retirará si llega a un acuerdo con el equipo,
porque no quiere jugar en los Nuggets), pero tampoco sacará de
pobre a un equipo que tendrá muy difícil meterse en los Playoffs.
Creo que ambos equipos estaban deseando que pasara algo, pero dudo que
ese algo que ha pasado sea lo mejor para ambos equipos.
04 Dic 2008
Yo creo que es una nueva maniobra
pensando en LeBron James: fuera Zach Randolph y bienvenida a Cuttino
Mobley y Tim Thomas que ¡Oh sorpresa! terminan contrato antes de 2010.
Estuve hablando con José Calderón sobre los cambios en los
Knicks y los dos estábamos de acuerdo: Tiran la temporada (ya
veremos la que viene, pero seguro que también) y centran todas
sus fuerzas en ese mercado de agentes libres, no sólo para fichar
a LeBron sino para construir un equipo campeón a su alrededor.
Mirémoslo desde este punto de vista: los Knicks llevam varias
temporadas en el furgón de los mediocres y quieren salir de
ahí. A base de movimientos de poca monta y fichajes de jugadores
de medio pelo no iban a ningún sitio, así que se quitan de
un plumazo a sus dos mejores anotadores (Randolph y Crawford) y se dejan
llevar buscando el final de esta y de la siguiente temporada. Al fin y
al cabo, los Playoffs estaban igualmente lejos, y si la jugada les sale
bien y se traen a LeBron, nadie se acordará de balances
paupérrimos los dos años anteriores, o mejor, se
acordarán para hablar de la enorme diferencia entre los Knicks
del 2009-10 y del 2010-11. Veremos más de estas en lo que queda
de temporada y en la siguiente. Y no sólo de los Knicks
04 Dic 2008
Los Knicks siguen haciendo 'limpieza' de su plantilla pensando en el
mercado de 2010. Ahora le ha tocado el turno a Jamal Crawford, enviado a
Golden State a cambio del 'rebelde' Al Harrington. Crawford, un jugador
que promedia 14.7 puntos de carrera (aunque 19.6 esta temporada), cobra
en torno a los 10 millones de dólares y tiene un opción
por la que, al término del 2009, puede ampliar dos años
más su contrato. Harrington (13.0 puntos de media en carrera),
ganará este año 9.2 millones este año, y su
contrato finaliza al término de la temporada 2010. Lejos de las
consideraciones deportivas -Crawford ha tenido un gran rendimiento en
los Knicks- esta es la situación que quieren en New York: liberar
espacio salarial. Ahora el siguiente objetivo es Zach Randolph. Se
rumoreaba que los Clippers estaban interesados en él, pero eso no
ha fructificado. La siguiente opción que suena es Dallas. Y si
Randolph se marcha, los Knicks ya tendrán liberados 17 millones
de dólares para el 2010 (siempre y cuando cambien a Randolph por
alguien que se termine contrato en esa fecha).
El objetivo de los Knicks es LeBron James. Las cosas no pueden ir peor
en New York y por eso no hay ni un sólo remordimiento en el
traspaso de Crawford. Pase lo que pase este año y el siguiente,
los Knicks quieren a LeBron en su equipo cuando llegue julio de 2010. Y
seguirán haciendo limpieza para ello.
04 Dic 2008
Durante mucho tiempo he tenido a Tracy McGrady entre los jugadores
más completos de la NBA. Con Kevin Garnett y Tim Duncan formaba
el trío de los que más fundamentos dominaba. He defendido
a T-Mac incluso de aquellos que le tachaban de un líder de papel,
que hablaban de su poca consistencia y que le consideraban un jugador
sobredimensionado. Todo eso me parecen ataques sin fundamento a un
jugador casi 10. No haber ganado un anillo forma parte de la penitencia
que otras grandes estrellas con mejores equipos tanbién tienen
que sufrir.
Pero con lo que no he podido competir en con los que hablan de T-Mac
como un jugador frágil en lo físico. Tracy McGrady ha
visto mermada su carrera por culpa de las lesiones. Ha jugado durante
mucho tiempo con enormes dolores en la espalda, se negó a ir con
la Selección a los Juegos de Pekín porque él
sabía que su cuerpo no aguantaría tres veranos sin
descanso. Ahora llega el problema en la rodilla del otro día que
no le tendrá apartado mucho tiempo (igual juega en el
próximo partido de los Rockets), pero que ya ha encendido las
señales de alarma en Houston. Si el equipo tejano quiere llegar
lejos este año, debe tener preparado un Plan B, porque cada vez
que McGrady se lleva la mano a algún sitio de su cuerpo con cara
de dolor, seguro que muchos en Houston echan cuentas de los partidos que
se perderá su estrella.
Un dato de su fragilidad: McGrady no ha jugado 82 partidos en Liga
regular nunca. Y en las 11 temporadas que lleva en la NBA se ha perdido
un total de 153 partidos de Liga regular. Y el problema es que la baja
de McGrady, sí es grave para los Rockets.
04 Dic 2008
Uno se va a marchar dentro de poco (a Shaq le queda este año y
otro más, y luego se retirará) y el otro ya está
entre los jugadores llamados a liderar la NBA en los próximos 10
años. El de los Suns entró hace unos pocos días
entre los 10 mejores anotadores de la historia de la NBA, pero con un
poco más de acierto desde el tiro libre y menos problemas
físicos, Shaq se hubiera podido retirar siendo el quinto jugador
de la historia en alcanzar los 30.000 puntos e incluso como el tercer
mejor anotador de todos los tiempos. A la hora de escribir estas
línes, Shaq había fallado un total de 4.952 tiros libres y
lucía un paupérrimo 52,4% de aciero desde la línea.
Con un 72%, algo normal para un pívot, O'Neal hubiera sumado al
menos 2.000 puntos más que le asegurarían, como
mínimo la quinta plaza en esa clasificación. Además
se ha perdido en su carrera 270 partidos por distintos problemas en los
que, a una media de unos 20 puntos (él tiene 25,1 en su carrera),
hubiera logrado 5.400 puntos más, es decir, suficiente para
superar a Michael Jordan en la clasificación, algo con lo que el
enorme ego de Shaq hubiera quedado satisfecho.
Pero Shaq tiene asegurado un lugar entre los mejores pívots de la
historia, de eso no hay duda. Ha podido gustar más o menos o caer
mejor o peor, pero de que ha sido el jugador más dominante bajo
los tableros en los últimos 15 años, no hay ninguna duda.
Y Shaq le ha dado el relevo a Howard como el jugador más
dominante en la pintura. Después de lograr 30 puntos, 19 rebotes
y 10 tapones ante los Thunder, su entrenador en los Magic, Stan Van
Gundy, lo resumió a la perfección
"difícilmente se pueden dominar más aspectos del
juego". Sí, bueno, que reparta 10 asistencias, pero es que
ante los Magic encima dio 3 pases de canasta, un logro si tenemos en
cuenta que Jameer Nelson dio 4 y Rashard Lewis 0.
Howard ha logrado algo (30 puntos y 10 rebotes en un partido) que en los
últimos 12 años sólo había logrado otro de
los más grandes pívots de la historia -Hakeem Olajuwon en
1996-. El potencial de Howard es cada vez mayor y su madurez sólo
puede invitar a pensar en los muchos años de dominio que va a
ejercer en la NBA. LeBron, Kobe o Paul pueden ser más
determinantes, por supuesto, pero a la hora de dominar un partido bajo
los tableros, ahí nadie está por encima de Howard, en
ataque y en defensa.
Por cierto, para los que me preguntáis por la gorra de los
Celtics deciros que está previsto que salga en los primeros meses
del próximo año (febrero o marzo).